lunes, 9 de mayo de 2011

Vos psicólogo, dirigís o guias?

Como buen profesión de ayuda, la psicología busca producir un cambio en el paciente que generalmente viene a buscar una solución; se la damos o dejamos que la encuentre? 
La psicología tiene distintas ramas y el profesional elige cuál seguir, y seguramente la persona que se vio alguna vez frente a un profesional llamado psicólogo, más o menos se dio cuenta a qué rama se adhería su profesional. En la historia del psicoanálisis hubo un profesional que se rebeló contra esta necesidad del psicólogo a intervenir de manera directiva, y éste profesional se hacía llamar Carl Rogers. Básicamente, Rogers afirmaba con conciencia y conocimiento que el paciente es más que nadie quien sabe lo que sufre, en qué dirección debe buscar para dejar de sufrir, cuáles son sus problemas cruciales, y cuáles experiencias ha reprimido. El psicoanalista ésto lo niega y cree que en realidad él es el que sabe todo esto y es por eso que debe intervenir. Pero lo que Rogers cree o creía era que el psicólogo o consultor psicológico sólo debe ir guiando al paciente para que él mismo encuentre la solución que bien sabe buscar. Afirmaba que simplemente la función que el profesional debe cumplir es la de generar un ambiente facilitador donde éste logre encontrarse a sí mismo y logre desarrollarse con plenitud, porque el ser humano tiende a la felicidad. Vos, psicólogo, crees en el hombre y en su búsqueda incesante hacia la felicidad o solo crees en vos y en tu poder a poder ayudarlo?

domingo, 10 de abril de 2011

Los Valores

  Los valores de una persona son los que modifican la esencia de ese ser y lo llevan por determinada dirección. Es eso inalterable, inamovible, lo que diferencia a una persona de otra y la hace ser quien es.
  Mis valores son únicos, intransferibles. Entre ellos puedo nombrar la sinceridad, la humildad, entre otros. Los valores de una persona, eso invisible a los ojos, dice mucho de quién es y de quién puede llegar a ser. Percibirlos es algo que no todos podemos hacer, y sería bueno poder hacerlo. Son tan fuertes que se podría decir que una vez adquiridos, difícilmente podrán convencerte de que lo opuesto a tus valores es lo correcto. Suponte que tenga como amigo a un ser mitómano, adicto a la mentira; en el momento en que me de cuenta de esto, difícilmente podrá seguir siendo mi amigo, si la honestidad es mi valor principal.

Fotografía: Nelson Mandela, eterno luchador de principios básicos como la libertad.